Las puntas quemadas son consideradas un manjar en el mundo de la barbacoa. Se sirven en todo tipo de platos o simplemente bañados en salsa de barbacoa. Son pedazos de las puntas de la tapa de asado o brisket, cortados en trozos, con salsas, re-sazonados y llevados de nuevo al ahumador hasta que queden tiernos.

Estas piezas, en lugar de ser desechadas se sirven en todo, desde sándwiches hasta el gumbo. Tienen un sabor ahumado intenso y son muy populares entre la multitud de amantes de la barbacoa.

Se obtienen porque se se producen naturalmente al ahumarse el brisket, o porque se toman algunas partes ahumadas y se las vuelve a llevar al ahumador para terminarlas.

Sí, es cierto que la gente trata de conseguirlas a propósito. Hay una muy buena razón. Son un ingrediente clave en platos con porotos o frijoles. Por su intenso sabor son la carne perfecta para guisos. La carne se vuelve tierna al cocinarse en  líquido y transmite ese gran sabor ahumado a lo que se agrega.

Las puntas quemadas se obtienen de la punta del brisket

Si quieres una buena fuente de puntas quemadas, recorta la punta fina de su brisket después de ahumado y llévela de nuevo al ahumador durante unas cuantas horas más. Esto ayudará a drenar la última parte de la grasa e intensificará el sabor a humo. Después corta la punta en pedazos.

Las puntas quemadas a veces resultan como un gusto adquirido para algunos, y si piensa que las carnes ahumadas saben demasiado a humo, es mejor que no las pruebe. Si por el contrario, no consigue el sabor ahumado suficiente, las puntas quemadas son para usted, con su salsa favorita.

Algunos prefieren no usar líquido resultante del ahumado (que queda en el papel de envolver), y llevar los pedazos directamente a la sartén y literalmente quemarlos. Personalmente, me gusta el sabor que el líquido proporciona porque además no las quiero completamente calcinadas. Por lo tanto, cubro el fondo de la sartén con un poco de esos jugos restantes de nuestra fase de envoltura.

Luego los cubro y llevo al ahumador durante otros 45 minutos o 1 hora a 250 grados y estarán listos. Si no quedan tiernos entonces algo habrá salido mal.

Tiempo de preparación: 20 minutos

Tiempo de cocción: 1 hora

Tiempo total: 1 hora, 30 minutos

ingredientes

La punta de un brisket o tapa de asado completa
Mezcla de especias para carne
Jugos del brisket del primer ahumado

Instrucciones

Después de ahumar su brisket, quite la punta del resto deslizando la mano entre los dos cortes. Sólo una capa de grasa las mantiene juntas. Con un guante resistente al calor debería ser fácil de separar.

Corte en pequeños trozos, de 1 pulgada.

Colóquelos en un pequeño recipiente de aluminio junto con una capa de los jugos del brisket.

Cúbralos con la mezcla de especias para carnes. Por todas partes. Agite, frote. Agite y frote nuevamente. Cúbralos.

Llévelos al ahumador a 250 grados durante otros 45-60 minutos.